Olvido, amarga mentira...
De tanto querer olvidar se me olvidó que es el olvido.
De tanto querer olvidar se me olvidó que es el olvido.

"Existe, de hecho, jueces, una ley no escrita sino innata. La cual no hemos aprendido, heredado, leído, sino que de la misma naturaleza la hemos agarrado, exprimido, apurado. Ley para la que no hemos sido educados, sino hechos, y en la que no hemos sido instruidos sino empapados" - Cicerón.
Me suelo quedar a vivir, en ocasiones, a la sombra de una canción, de unas palabras, una melodía...
Desde que escuché el nuevo disco de los Extremoduro me he quedado a vivir en él. Simplemente, no me puedo desenganchar y no lo puedo obviar (¿también debo llamarlo melancolía?)...
Dicen que es tendencia al masoquismo, pero ha vuelto a ser recuerdo, a pesar de los años que ya han pasado (y los que pasarán, toda una vida... o más), de la indiferencia, de las circunstancias...
Recuerdo haber escuchado esta canción hasta borrarla con los ojos...
Que tendrá esta puta ciudad que amo y detesto a partes iguales...
Como dice otro tipo del Clot:
La objetividad no es más que un punto de vista plenamente subjetivo..
No es fácil vislumbrar cuando algo comienza o llega a su fin, sin más. Este es un comienzo de duración determinada (esa fea costumbre mía de no hallarme cómodo en lugar alguno se ha convertido en una forma de hacer, la verdad), que nadie sabe si en realidad es final.
![]()
"Refugiado de falsas promesas, desertor sin rumbo fijo, hablando como un renegado, náufrago de un mundo hundido. Como extranjero en patria ajena, con billete de ida sin esperanza de vuelta" (Loquillo y Trogloditas)
Suscríbete al Feed RSS 
También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces: